ConsentFlow para agencias · Ley 21.719

Convierte el consentimiento
en un servicio que puedes cobrar.

El 1 de diciembre de 2026 entra la Ley 21.719, y no la tienes que cumplir tú: la tienen que cumplir las webs que llevas. Tú lo instalas, tú lo cobras, y el registro se queda en el servidor de cada cliente. Una sola licencia cubre 5, 20 o 50.

Desde USD 250 el primer año. Las plazas se reutilizan: cuando un cliente se va, la suya vuelve a tu bote y la usas en la siguiente web. ¿Solo tienes una web? Es por aquí.

Panel del Registro de Consentimiento dentro de WordPress: lista de consentimientos con buscador, filtros y el sello VERIFICADO en cada fila.
Toda la información vive en tu servidor Registro sellado que permite detectar cualquier alteración Verificación mediante SHA-256 Probado en WordPress 7.0 + PHP 8.3 Requisitos mínimos: WordPress 5.x & PHP 7.4+

El problema

La agencia no cometió el error. Pero la agencia recibe la llamada.

Tu cliente no sabe qué es un formulario de contacto ni le importa. Lo que te compró es no tener que pensar en su web. Así que el día que le reclamen, no llama a un abogado: te llama a ti.

Detrás de esa casilla no hay nada.

En cada web que llevas hay un formulario, y en cada formulario una casilla que la gente marca. En la mayoría de los casos el mensaje llega a un correo y ahí acaba: el «sí» de esa persona no lo apuntó nadie.

«Yo no apunté nada. Me lo montó la agencia.»

Esa es la frase, y la conversación siempre es la misma: necesito demostrar que esta persona me dio permiso¿y dónde lo apuntaste?. La ley pone la carga de la prueba en quien recogió los datos, no en quien reclama.

Y tú no tienes un problema: tienes el tuyo multiplicado.

Una empresa con una web tiene esto una vez. Tú lo tienes tantas veces como clientes, y sin control directo sobre ninguna de las webs donde vive.

Cómo funciona

Lo montas una vez. Lo repites en toda tu cartera.

Compras una licencia, la repartes por las webs que llevas y, cuando una deja de ser tuya, recuperas su plaza. Ni una tarjeta por cliente, ni una factura por web.

  1. Compras una licencia, no veinte

    Un pago, una factura y una renovación al año para 5, 20 o 50 webs. Tu cliente no tiene que sacar la tarjeta ni darse de alta en nada.

  2. La activas en cada web

    Instalas el plugin en el WordPress del cliente y pegas la misma llave. Como cualquier otro plugin que ya despliegas: no cambias sus formularios ni tocas su código.

  3. El registro se queda en casa de tu cliente

    La evidencia vive en su base de datos, no en tu servidor ni en el nuestro. No te conviertes en el custodio de los datos de veinte empresas, que es responsabilidad que no quieres y no te pagan.

  4. Y si un cliente se va, la plaza vuelve

    Pulsas «Desactivar en este sitio» y esa plaza queda libre al momento para la siguiente web. Hazlo antes de borrar el plugin: si el WordPress desaparece con la licencia activa, la plaza se queda ocupada y hay que liberarla escribiéndonos.

La prueba

Un lacre, no un candado.

Cualquiera teclea «Juan aceptó el 1 de marzo». Lo que te van a preguntar es cómo sabes que no lo escribiste después para cubrirte.

Cada «sí» lleva su propia suma.

Como el total de un ticket de compra: se calcula con los datos delante y se guarda al lado. Mientras nadie toque nada, vuelve a cuadrar.

El sello cuadra: VERIFICADO.

Certificado de consentimiento intacto: el sello recalculado coincide con el guardado y el badge muestra VERIFICADO.

Cambia una letra y cambia el sello entero.

No un poco: entero. Corregir una coma de la fecha da un sello que no se parece en nada al guardado. No hay cambio pequeño y disimulado.

Alguien editó un carácter: ALTERADO.

El mismo recorrido tras manipular un registro por debajo: el sello deja de cuadrar y el certificado muestra ALTERADO junto a la entrada intacta VERIFICADO.

Y la suma la puede rehacer cualquiera

No te pedimos que nos creas.

Sin ser nosotros, sin clave y sin pedir permiso: cada certificado lleva impresa la receta del sello. Descarga los dos de arriba, pega sus datos y comprueba tú mismo cuál cuadra y cuál no.

Abrir el verificador

El cálculo ocurre en tu máquina.
No sale nada de ella.

Las conexiones

¿Funciona con tu stack?

Los formularios llevan una casilla que añades tú. WooCommerce se conecta solo. Las altas y bajas de boletín se registran solas. Y si usas otra cosa, hay una casilla comodín que funciona en cualquier formulario.

¿Quieres el detalle?

Plataforma por plataforma, con capturas.

Dónde va la casilla en cada formulario, qué se registra en cada caso y qué pasa con las bajas. Está escrito y con pantallazos, no hace falta que preguntes.

El precio

Tres tamaños de cartera. Un solo pago al año.

El plugin es el mismo en los tres: lo único que cambia es cuántas webs cubre la licencia. Lo que le cobres tú a cada cliente por instalarlo y mantenerlo es cosa tuya.

ConsentFlow

Agencia 5

USD 250 el primer añoRenovación de licencia: USD 200/año.

  • Hasta 5 webs a la vez
Comprar — Agencia 5
ConsentFlow

Agencia 20

USD 1.000 el primer añoRenovación de licencia: USD 700/año.

  • Hasta 20 webs a la vez
Comprar — Agencia 20
ConsentFlow

Agencia 50

USD 2.000 el primer añoRenovación de licencia: USD 1.500/año.

  • Hasta 50 webs a la vez
Comprar — Agencia 50

Qué incluye

El mismo plugin ConsentFlow, sin recortes: captura cada consentimiento, lo sella con SHA-256 y lo exporta en PDF. Lo instalas en el WordPress de cada cliente y la evidencia se queda ahí, no en tu servidor ni en el nuestro. Conecta con WooCommerce, Elementor, Contact Form 7 y mucho más: échale un vistazo a la compatibilidad. Y un año de actualizaciones. Cero cuotas mensuales.

Qué llega al pagar

  • Una llave de licencia, en pantalla y por correo. La misma para todas tus webs.
  • El archivo ZIP del plugin, para subir a cada WordPress que lleves.
  • La guía de instalación en PDF (más la guía dentro de WordPress).
  • 1 año de actualizaciones que mantienen vivos los conectores cuando el ecosistema se mueve.

El soporte, y de quién es

A tus clientes los atiendes tú: son tuyos y tú llevas sus webs. A ti te atendemos nosotros — nos escribes y lo resolvemos contigo, empezando por dejar sellada tu primera evidencia.

Cómo se cobra

Pago por Lemon Squeezy (tarjeta), que actúa como Merchant of Record: es el vendedor legal, cobra, gestiona los impuestos y emite el comprobante. AGLAYA ni siquiera entra en contacto con los datos de tu tarjeta.

La renovación depende del nivel (200, 700 o 1.500 al año) y la cancelas cuando quieras. Si no renuevas, el plugin deja de registrar consentimientos nuevos en las webs de tus clientes; todo lo ya registrado se sigue viendo y exportando, para siempre. Al renovar, vuelve a registrar. Está entero en las preguntas incómodas.

¿Solo tienes una web?

Entonces esta página no es para ti.

Los planes de arriba solo salen a cuenta si llevas webs de clientes. Para una sola, la licencia individual cuesta bastante menos y hace exactamente lo mismo.

El piloto

Tres agencias entran sin pagar.
Y con todas las cartas boca arriba.

Buscamos tres agencias que instalen ConsentFlow en las webs de sus clientes, sellen su primera evidencia y nos cuenten qué falla. A cambio: 60 días sin pagar y sin comisión de apertura.

Día 0
Entras. Pagas cero. Dejas una tarjeta que no se cobra, y te llega tu llave de 5 sitios.
Días 1 a 50
Instalas en hasta cinco webs de clientes, generas la primera evidencia en al menos una, y nos vas contando qué te encuentras. Eso es lo que buscamos: que nos digas lo que no funciona.
Día 50
Te escribimos nosotros. ¿Seguimos o lo dejamos? Preguntamos antes de que llegue ningún cargo, no después.
Si lo dejas
Cancelamos la suscripción y no se cobra nada. Ni ese año ni ninguno.
Día 61, si sigues
Se cobran USD 200 y arranca tu anualidad. Te ahorras para siempre la comisión de apertura de 50 que paga quien entra por la puerta normal.

Condiciones del piloto

  • Se pide tarjeta. No se cobra durante los 60 días, pero queda guardada. Sin ella, Lemon Squeezy no puede abrir la suscripción.
  • Si nadie cancela, al día 61 se cobra. Es automático. Por eso te escribimos el día 50: para que el cargo no te pille de sorpresa. Y puedes cancelar tú mismo cuando quieras.
  • Si no sigues, las webs conservan lo registrado. Tus clientes pueden seguir viendo y exportando su prueba para siempre; lo que se detiene es apuntar consentimientos nuevos.
  • Son tres, y cuando estén se cierra. No hay cuarta plaza esperando a que insistas.

¿Te encaja?

Escríbeme y lo hablamos.

El piloto es una conversación: cuéntame cuántas webs de clientes llevas y en qué estado están, y te paso el enlace.

Preguntas frecuentes

Las preguntas incómodas, que son las que importan.

Los datos de tus clientes no pasan por ti. El cuaderno sellado vive en la base de datos de cada cliente, no en tu servidor ni en el nuestro. No te conviertes en el custodio de la evidencia de veinte empresas.
¿Y si dejo de pagar la licencia?
Lo ya apuntado no desaparece. Tus clientes siguen viendo su registro, exportándolo e imprimiendo certificados, para siempre: la prueba que un cliente ya tiene es suya, y sería indecente que no lo fuera. Lo que se detiene es registrar consentimientos nuevos —los formularios dejan de alimentar el cuaderno— y dejas de recibir actualizaciones y soporte. Lo que NO se detiene son las obligaciones: se siguen apuntando bajas y suprimiendo datos a mano desde el panel, porque ese derecho es de la persona y no depende de que tú pagues. Un detalle que conviene tener presente: el borrado automático por retención también se para, así que si un cliente tenía configurado «borrar a los N años», eso pasa a hacerse a mano hasta que renueves. Al renovar, el plugin vuelve a registrar solo.
¿Qué pasa cuando pierdo un cliente?
Recuperas la plaza. En la pantalla de Licencia del plugin hay un botón, «Desactivar en este sitio», que la libera al momento y la devuelve a tu bote. El cuaderno se queda donde estaba, con el cliente, que es de quien son los datos. Un aviso: hay que pulsarlo ANTES de borrar el plugin; si el WordPress desaparece con la licencia activa, esa plaza se queda ocupada y hay que escribirnos.
¿Y si lo que hay que demostrar es que alguien NO dio permiso?
También sirve. Las bajas se apuntan igual que las altas: cuando alguien se da de baja de un boletín, queda escrito y sellado con el mismo mecanismo. El cuaderno no cuenta una historia favorable, cuenta la historia.
¿Puedo instalarlo en las webs de mis clientes?
Para eso está. La licencia de 1 sitio no lo permite; estas sí: una llave cubre 5, 20 o 50 webs distintas. Gastas una plaza por web.
¿Puedo mover la licencia de una web a otra?
Sí. Una plaza no puede estar activa en dos WordPress a la vez, pero no se gasta para siempre: desactívala desde la pantalla de Licencia del plugin y esa llave queda libre para la siguiente web. Hazlo antes de borrar el plugin o de cambiar el dominio del sitio, y aquí conviene el detalle: la llave se ata al dominio con el que se activó, así que pasar de staging.cliente.cl a cliente.cl deja el plugin igual que si la licencia hubiera caducado —deja de registrar— hasta que lo reactives. Si ya cambiaste el dominio sin desactivar antes, la plaza vieja se queda ocupada y hay que escribirnos.
¿Cuánto soporte voy a tener que dar yo?
El de tus clientes, porque son tuyos. En la práctica es poco: el cliente final no toca el plugin y trae guía dentro de su WordPress. Cuando te atasques tú, nos escribes a nosotros.
¿Puedo revenderlo con mi marca?
No. El plugin se instala con su nombre y su logo, y no hay versión sin marca. Lo que sí puedes es cobrarle a tu cliente lo que consideres por instalarlo y mantenerlo: eso es tu trabajo y no nos metemos.
¿Y si tengo más de 50 sitios?
Escríbenos a [email protected] y lo hablamos. Por encima de 50 deja de tener sentido una tabla de precios y empieza a tenerlo una conversación.
¿Otro plugin que se rompe en la próxima actualización de Woo o Elementor?
Esa es exactamente la razón de la renovación. Cuando Woo sacó el checkout por bloques y Elementor el formulario atómico, los hooks clásicos dejaron de capturar, y nosotros fuimos detrás y lo arreglamos. Con veinte webs, esa es la llamada que no quieres recibir veinte veces.

¿Te quedó una duda que no está aquí? Escríbenos a [email protected].

Deja de ser el eslabón que no puede demostrar nada.

A cada cliente le entregas una prueba que él mismo puede enseñar sin depender de nadie. Ni siquiera de ti. La Ley 21.719 entra en vigencia el 1 de diciembre de 2026, y el consentimiento no se fabrica hacia atrás.

Ver los planes — desde USD 250

Incluye 1 año de actualizaciones. Las plazas se liberan y se reutilizan.

Ver los planes — desde USD 250